Perspectivas de Investigación en Educación Física vol. 5 núm. 10, octubre 2026 - marzo 2027
Educación Física, neoliberalismo y democracia
Hace muy poco tiempo, en esta misma revista (Perspectivas de Investigación en Educación Física, Vol. 4 Núm. 7-8, 2025), presentamos un número temático sobre Educación Física y Derechos Humanos. En esta ocasión, un año más tarde, este nuevo número está destinado a Educación Física, neoliberalismo y democracia. Resulta evidente el carácter histórico, político y crítico que asumen ambos números en su intento de vincular la Educación Física con temas más generales de la cultura y de la sociedad y, especialmente, hacerlo en este tiempo.
Tal vez, la democracia y los derechos humanos sean, entre otros, los temas más atacados en las últimas décadas, aunque esos ataques sean oblicuos o indirectos. Esta fase de desarrollo del capitalismo iniciada por el modelo neoliberal y la globalización y continuada sin contradicción por este presente tan difícil de caracterizar –¿posdemocracia? ¿tecnofeudalismo? ¿neofascismo?-, encuentra en los derechos humanos y en la democracia escollos para su avance. Los movimientos de derechos humanos, por un lado, representan un freno al atropello a la dignidad humana encarnado en las formas descontroladas de acumulación de capital con sus inevitables consecuencias: aumento de la pobreza y de la desigualdad, precarización de las condiciones laborales, crecimiento de la violencia –especialmente la ejercida contra los sectores más vulnerables: ancianos, migrantes, trabajadores precarizados, disidencias sexuales, grupos racial y étnicamente segregados y excluidos, etc.-, saqueo del medio ambiente, pérdida de la seguridad. Por su parte, la democracia, aun reducida a expresiones formales de representación cada vez más dudosas, ofrece algún tipo de límite al autoritarismo desembozado y a la discrecionalidad en el ejercicio del poder, expresando la conflictividad social en lugar de esconderla o disimularla, reconociendo los límites que impone el debate de ideas y la argumentación.
Ya hemos dicho en otras oportunidades y volveremos a decir que la alianza entre capitalismo y democracia se ha roto. En este contexto no sorprende que Peter Thiel, dueño de Palantir Technologies –el gigante estadounidense de software especializado en datos para la industria de la guerra- haya dicho en su reciente visita a la Argentina que "la libertad y la democracia ya no son compatibles", confirmando lo que ya había señalado más de quince años atrás, cuando expuso que la expansión del sufragio es un obstáculo para el desarrollo del capitalismo y el libre mercado.
Semejante aseveración por parte de uno de los hombres más poderosos e influyentes del planeta no puede ser tomada a la ligera como un comentario dicho al pasar. Se trata de un programa: menos democracia, menos libertad, menos soberanía de los estados, menos respeto a la dignidad de los pueblos y los individuos son indispensables para fortalecer esta etapa de desenvolvimiento del capitalismo.
La agenda de la democracia sustantiva –es decir, la que pregona que el poder reside en el demos, en el pueblo y, por lo tanto, los gobiernos deben gestionar en favor del bienestar general- constituiría un impedimento a la voracidad del capital en tiempos neoliberales. No sólo los afanes por la igualdad –y su versión más modesta, la reducción de las desigualdades- queda por fuera de lo aceptable para los cultores del libre mercado; el cuidado de las infancias y los adultos mayores, el acceso a educación y salud de calidad, la atención de las personas con discapacidad, la situación de migrantes y desplazados, el respeto por las diferentes orientaciones sexuales, la paridad de acceso y oportunidades en el mundo laboral en perspectiva de género, la saludable diversidad étnica y racial, es decir, todo aquello que habíamos abrazado como un logro de la Humanidad hoy se encuentra amenazado.
No es posible pensar que semejante contexto no afecte las prácticas de la educación y de la Educación Física, como tampoco es deseable pensar que se pueda seguir adelante diseñando programas y proyectos pretendidamente educativos que soslayen las condiciones que impone de esta penosa coyuntura. Quienes participamos de las líneas que siguen, asistimos con cierto estupor a estos tiempos, pues en mayor o menor medida fuimos actores de la recuperación de la democracia en nuestros países (España 1975, Argentina 1983, Brasil y Uruguay 1985, Chile 1990). Por eso este número comienza con un artículo de Valter Bracht (Brasil) y Carlos Carballo (Argentina) que intenta contextualizar históricamente el problema del riesgo que corren nuestras democracias en este nuevo ciclo neoliberal y, además, refrescar el debate en torno a términos tales como democracia, neoliberalismo, inclusión e igualdad. Le sigue un artículo de Miguel Vicente Pedraz (España) y Felipe Quintão de Almeida (Brasil) que retoma los debates en torno al cuerpo, analizado desde el prisma de la salud y su impacto en la Educación Física. María Teresa Vizcarra Morales (España) y Alberto Moreno-Doña (Chile), por su parte, nos invitan a pensar la educación y la educación del cuerpo en clave de perspectiva decolonial y de feminismo interseccional, abriendo la agenda a temas transversales de la educación con profundas implicancias en la Educación Física. Ya en el campo del sistema educativo, Cecilia Ruegger Otermin (Uruguay) y Ana Torrón Preobrayensky (Uruguay) describen en clave crítica la inserción de la Educación Física en el sistema escolar y en los estudios superiores en su país a través de la noción de Bildung. Más adelante, Alessandra Galve Gerez y Valter Bracht describen con preocupación el avance del sector privado en la educación superior brasileña y cómo esa formación queda afectada por una creciente despolitización dirigida a una clase social emergente: el precariado. El volumen se cierra con un artículo de Gerardo Fittipaldi (Argentina) y Carlos Carballo (Argentina) sobre el impacto de los discursos y prácticas neoliberales en la formulación y ejecución de políticas públicas deportivas y en los modos de gestión del deporte federado.
Somos concientes que el llamado pensamiento crítico al que adscribimos hace décadas está pasando por un momento de necesaria revisión. Muchas de las cosas que soñamos en los lejanos años 80 y 90 no se concretaron y, si lo hicieron, hoy corren el riesgo de caer en el olvido o pasar por melancólicas antiguallas. Pero no nos impulsa ninguna intención elegíaca ni nostálgica: seguimos pensando que un mundo, una educación y una Educación Física distinta y mejor es posible y no sólo eso, es necesaria y urgente. Animados por un interés emancipatorio (Habermas dixit) esperamos estimular debates, despertar rebeldías, auspiciar transformaciones. Ese es nuestro deseo: ojalá los eventuales lectores así lo reciban.
Carlos Carballo